Cuánto más cerca está el final…
… más lento parece que vaya el tiempo.
Adiós 50mm f1.8
Después de más de un año con él, me he desprendido de este objetivo. Tengo que reconocer que era mi favorito y creo que gran parte de mis mejores fotografías las he hecho con él. Al menos las que más cariño tengo.
Es un objetivo impresionante por su precio: poco más de 100€ en tienda física, algo menos por internet. Ofrece una apertura con la que apenas sueñas cuando empiezas en fotografía y una calidad de imagen bastante buena. Debería ser imprescindible en toda mochila. Creo que lo tengo tanto cariño porque pesaba tan poco que lo he llevado a todas partes. Siempre. Y casi siempre lo he usado. Últimamente hacía pareja con un ultra-angular de 11mm (casi también sin zoom) y la combinación me salvaba muchas situaciones.
Sin embargo, uno en seguida quiere más. Su tacto es plasticoso, lo cual casi es más una ventaja que un inconveniente: es menos robusto, pero pesa menos. Su enfoque es ruidoso, algo lento y a veces me fallaba. El aro de enfoque manual está en el borde y es un poco difícil de usar. Su bohek es pentagonal, el cual no es el más bonito que se puede tener. Pero repito: no se le puede pedir más por su precio. En relación calidad / precio es insuperable.
Así pues, con un poco de pena lo he vendido para cambiarlo por el 50mm f1.4. Más robusto, con mejor enfoque automático, un anillo de enfoque manual usable y bohek más bonito. Espero que me de tantas satisfacciones como su hermano pequeño.
Desenfoque con focales largas
Probablemente el toque más característico de las fotos sacadas con reflex sea el desenfoque que se consigue. En compactas se puede conseguir, pero es más difícil, te tienes que pegar al objeto. Yo últimamente estoy un poco obsesionado con el desenfoque y el bokeh. El bokeh es el aspecto característico que da cada objetivo a la imagen desenfocada: más redondo, más poligonal, suavidad…
Si eres un aficionadillo como yo, probablemente estarás buscando el desenfoque mediante grandes aperturas: de f4 o f2.8 para abajo. En casi todas las marcas hay algún objetivo barato que permite conseguirlo. En Canon tenemos el EF 50mm f1.8, el cual no dispongo ahora por lo que me tengo que buscar otro medio para conseguir los desenfoques. Con largas focales también puede conseguirse.
No dispongo de un teleobjetivo, por lo que no suelo usar esta técnica, pero sí dispongo de un todoterreno con una focal máxima de 135mm, que tiene mucha mejor construcción que el 50mm f1.8, por lo que debería tener un bokeh más bonito. La única pega es que no es muy luminoso, f5.6 a 135mm, por lo que pierdo con la apertura un poco lo que gano con la focal. En cualquier caso, es un objetivo que suelo usar como todoterreno para sacar la situación, no le he ido pidiendo este tipo de fotos.
La fotografía de la entrada anterior fue tomada de esa manera: 135mm f5.6. La iluminación es natural, la luz del atardecer que entraba por la ventana. Como podéis ver en los destellos, el bokeh es bastante redondo.
Este es otro ejemplo. Con la misma configuración de antes, me pegué bastante a la flor, tanto que probablemente se le pueda llamar macro a esto ;). Como veis, el fondo sale muy difuminado. Los detalles del bokeh no se aprecian bien por toda la planta verde que hay detrás.
Por último, sólo quiero destacar dos cosas. La primera, el desenfoque selectivo se puede conseguir con grandes aperturas, con focales largas y/o acercándote mucho. La segunda es que tratéis de buscar usos de vuestros objetivos que no teneis en cuenta generalmente. Como me pasaba a mí con este ;)
Inspiración
Cuando el trabajo y el cansancio se acumulan, cuando el tiempo libre desaparece, cuando el fin de curso y las fechas de entrega se aproximan, la inspiración desaparece, no hay ganas de crear nada, sólo de dejarse marchitar en el sofá y dejar pasar el temporal.
Fullmetal Alchemist 2009

No puedo pasar sin comentar por aquí la reedición de una de las mejores series de anime que he visto jamás: Fullmetal Alchemist.
En un mundo donde existe la alquimia, está permitido transmutar una materia en otra siempre que ofrezcas algo equivalente. Sólo existe una regla: no hacerlo con humanos. Pero los hermanos Elric creyeron poder hacerlo y perdieron mucho a cambio…
Una bellísima historia, brutal (de despiadada) en algunos puntos que me ha puesto los pelos de punta más de una vez. Eso sin descuidar los toques de humor.
Mi recomendación es que sigais la versión de Anime Underground. Van despacio, pero la calidad de los subtítulos es insuperable.
Actualización: Han licenciado la serie y Anime Underground deja de publicarla. Una pena. Como alternativa, otro fansub que lo publica: Nine Tails.
Porqué disparar en RAW te puede salvar una fotografía
Si puedes, dispara en RAW. Esa frase la leerás en todos los foros de fotografía de Internet, seguro. El RAW es como el negativo, contiene la información tal cual la capta el sensor de la cámara. Si disparas en JPG, tu cámara está procesando el RAW por tí, con las preferencias que tengas configurada en ella. Tú cámara está haciendo el revelado, no tú. De acuerdo, tener que procesarlas todas en el ordenador al principio es un engorro, pero junto con tu cámara tendrás software para hacerlo automáticamente.
El RAW ocupa mucho más (unos 10MB de media en una Canon 400D) que un JPG (2MB de media al 100% de calidad, en la misma cámara). Esto puede parecer una barbaridad de espacio, pero a cambio podrás tratar mucho más las fotografías sin perder calidad. Y sobre todo, podrás salvar más de una fotografía mal hecha. Por supuesto, lo mejor es que expongas siempre bien, pero esto no es siempre posible.
Por ejemplo, ayer subí a Navacerrada en un día muy luminoso y despejado. En la cumbre me encontré con nieve, con lo que había tanta luz que me deslumbraba por el visor y no podía ver nada en la pantalla. Prácticamente sólo era capaz de ver el encuadre. Sabía que exponiendo con nieve, debía configurar la cámara para que sobreexponga, pero tras subir una altura de 500 metros con nieve, estaba demasiado cansado para andar cambiando todo el rato la compensación de exposición y comprobar si todo estaba bien. Además, yo ya sólo quería llegar a la cima y sabía que el RAW me salvaría bastante bien la foto. Y he aquí el ejemplo, original y procesada:

Cómo ves, el RAW te puede salvar una fotografía. Otro tema es que la fotografía merezca ser salvada ;)
El Secreto
Me considero un hombre de ciencia, pero muy de vez en cuando llega a mis manos algún libro sobre filosofía, religión o espiritualidad. Y a veces los leo y todo. Este es el caso de “El Secreto”.
En él, describen la “ley de la atracción” por la cual si piensas en positivo y lo crees de verdad, consigues todo lo que te propongas. Desconfío de todas las creencias religiosas o todas las pseudociencias que exigen fe ciega. Sobre todo, si intentan utilizar términos científicos para dar validez a sus ideas, como ley en este caso.
Antes del libro, se estrenó un documental, precedido de una gran campaña de marketing, lo cual me hace desconfiar todavía un poco más. El libro tiene poco contenido y demasiada buena presentación: tapas duras, hojas de grosor considerable y de tacto plastificado, plagado de imágenes para marcar las citas. Internet está plagado de sitios web y foros donde hablan de “El Secreto”, incluso en la página oficial se ofrecen formadores lo que le da un tufillo a secta a todo el asunto.
Sin embargo, en este caso estoy un poco desorientado, porque siempre he pensado que si crees en algo de verdad lo consigues. Pero lo consigues por tus propios medios, porque tienes la motivación para trabajar por ese objetivo. No porque el universo ni una divinidad te lo vaya a dar. Lo cual no entra en total contradicción con lo que dice el libro, así que de momento voy a catalogarlo como un libro de motivación y no de espiritualidad (como lo catalogan, por ejemplo, en fnac).
¡Ya llegó la primavera!
Aunque oficialmente no empieza hasta marzo, la primavera ya está aquí:
Los almendros y las mimosas empiezan a estar en flor. Y las gramíneas y arizónicas dentro de poco para alegría de los alérgicos.
¿Te lo vas a perder? Yo no. ¡Aaaaaaaaachús!
La antigua estación de Chamberí
La estación de metro de Chamberí es una vieja parada situada entre Iglesia y Bilbao. Se cerró en 1966 debido a que se amplió el número de vagones, y al estar la estación en curva y demasiado cerca de las otras estaciones se hacía difícil de ampliar. Durante 40 años ha estado cerrada al público, y sólo la gente que se colaba podía disfrutar de ella. Ahora, gracias a Andén 0 se ha restaurado y convertido en un museo vivo, por el que pasa la línea 1 normalmente. Abren de martes a domingo y la entrada es totalmente gratuita.
Es un retrato de cómo era el metro hace 40 años. Es como viajar al pasado. Las luces amarillas débiles parpadean cuando pasa el tren. Su ruido ensordecedor, hace que tu cuerpo vibre como si estuvieras encima del propio tren. Los azulejos blancos tan característicos del metro te recuerdan que hubo una época en que las paredes no estaban revestidas de plástico. Los tornos que te permiten pasar se abren mediante tu peso y no mediante un detector electrónico.
Si teneis la posibilidad, no dejeis de ir. La única pega para los fotográfos es que hay una mampara de cristal junto a la vía, pero es absolutamente necesaria porque el tren pasa a toda velocidad por esta estación.
Iluminación casera
A raíz de esta entrada donde explican como montarse una pequeña softbox, me decidí a probarlo. Una softbox es un caja que sirve para suavizar la luz del flash o de una lámpara y que no queden sombras duras. Se pretende dar la sensación de que el objeto está iluminado uniformemente por todas partes, e incluso conseguir que no haya sombras.
En ese artículo, montan una “tienda” con un folio tamaño A3 y una base más pequeña (A4 por ejemplo), ligeramente levantada por el fondo para que al sacar la foto quede un fondo blanco suave. El flash (o la lámpara) se hace incidir por encima de la tienda, y la iluminación queda bastante repartida. No vale disparar el flash desde el frente, porque la propia tienda te hace sombra, ya que la luz que entra por delante es más fuerte que la que pasa por el techo.
Si tienes una lámpara potente (un flexo vale) o un flash que puedas disparar en remoto, este sistema funciona perfectamente. A mí me molesta bastante que la tienda quede tan baja, porque sólo puedes sacar las imágenes con un ángulo pequeño, no puedes elevar mucho la cámara para sacar la parte de arriba del objeto. Además, no tengo disparador remoto para el flash.
Ya tenía la idea de que prácticamente con un folio de fondo y un flash disparado contra el fondo en vez de contra el objeto se conseguían buenos resultados. Hay gente que utiliza cajas de zapatos para conseguir el mismo efecto. Así que me puse manos a la obra. He aquí mi estudio casero:

Materiales:
- Un folio A3 de fondo.
- Un peso para que no se mueva el fondo.
- Un folio A4 en la tabla de una caja de zapatos como reflector (no sale en la imagen)
Poniendo el peso en una de las esquinas no sale en el encuadre. El flash puedes lanzarlo directamente contra el objeto, con lo que te hará un poco de sombra, pero como parte de la luz rebota en el fondo, se compensa. También puedes rebotarlo en la tapa con el folio blanco para mitigar las sombras.
Opcionalmente, puedes usar un trípode. Yo empecé usándolo para que no se me moviera el encuadre en cada toma y tener las manos libres para reflejar el flash con la tapa de la caja. Luego estaba un poco incómodo, y casi se me cae la cámara por el peso del minitripode (es un Gorillapod de los grandes, pero cámara + grip + flash es demasiado peso), así que dejé de usarlo.
Aquí tenéis un ejemplo del resultado:









