Dos años después, todo parece igual
Pero el año pasado me equivocaba. Aunque parezcamos igual por fuera, no lo somos por dentro ;)
Lanzarote
Dicen en Lanzarote que allí siempre es temporada alta: después del verano, viene el verano, y después sigue el verano.
Estar en manga corta todo el día, incluso en noviembre, da fe de ello.
Es un buen reclamo para ir. Las puestas de sol también ;)
La inspiración, como la felicidad, está donde la encuentras rara vez donde la buscas.
Hasta los ateos la encontramos a veces en una catedral…
Balance de 3 años
Haciendo un repaso de mi archivo de fotos me he dado cuenta de que ya llevo más de 3 años usando réflex. No era consciente de cuanto llevaba realmente metido en este mundillo. En términos generales creo que podría haber aprendido más y haber hecho muchas mejores fotografías, sobre todo en ratio de disparos por cada foto decente ;) Teniendo en cuenta que he aprendido bastante solo, y la vida real no me ha dejado tiempo para hobbies hasta hace poco, tampoco me puedo quejar mucho.
Pero de lo que me he dado cuenta es que mi primer año da verdadero asco. Pero de verdad. No hay apenas ninguna foto que ahora enseñaría al mundo. Técnicamente no están tan mal: el encuadre y la composición apuntaban maneras, alguna idea original que otra, incluso alguna foto bonita. Pero nada que diga “wow, mereció la pena el viaje hasta aquí sólo por esto”. Cierto es que fue el año de experimentar: obsesionarme con el tiempo de exposición, las luces de los coches y el mar al atardecer. Obsesionarme con abarcar mucho en la foto, cuanto más paisaje mejor. Muchos disparos a cosas sin interés (ejemplo: ¡mira! ¡una paloma!). Entender la apertura, como cambia la foto con ella y por qué demonios un número más bajo es “más abierto”. Muchas fotos de cosas y pocas fotos de gente que me importa sólo por timidez a preguntar. Esto es de lo más valioso que he aprendido estos años: pide y alguien se animara a dejarse fotografiar. El no ya lo tienes, que se suele decir.
Así que si llevas poco tiempo en fotografía y estás leyendo esto, déjame darte un humilde consejo que no vas a oír tantas veces como piensas: no te desilusiones si al principio no te sale, pero sobre todo, no te emociones si sí lo hace. Ya volverás dentro de un tiempo a mirar y verás que no era ni para tanto, ni para tan poco. Probablemente te encuentres escribiendo una nota como esta fustigándote por no ser todo lo bueno que quisieras ;)
En realidad, luego la cosa mejora. Te encuentras disparando mucho menos (aún me acuerdo de mi foto 10.000 hace más de un año), pero con más cabeza. A veces hasta parece que sabes lo que haces. Vas con la idea antes de disparar y eso se nota. Mi segundo año da un poco menos de asco, he tenido momentos de lucidez, de pensar “entiendo esto, ya no hay nada que no pueda hacer” y momentos de verdadera crisis. Sobre todo el HDR. Experimenta un par de veces y después aléjalo de tí, te harás un favor a tí y a la gente que se ahorre tus fotos ultra saturadas. Aprendes que la composición es mucho más importante que la nitidez. Aprendes a retocar hasta que te das cuenta de que te estás volviendo a pasar con los colores.
Mi tercer año ha sido el año de volver a darme cuenta de que en realidad todavía no sé nada. Sé salir a la calle a encontrarme la foto, a medio buscarla, a apañarme con lo que se me ofrece. Pero no sabía prepararla. Está siendo el año de descubrir la iluminación de verdad: los reflectores y los flashes portátiles. Strobist que está de moda llamarlo ahora, pero iluminación de toda la vida. Está siendo el año de aprender que el mensaje es más importante que la composición. El año de darme cuenta de que a veces estaba haciendo fotos para los demás y no para mí. Que son mis paredes las que debería decorar y no las de los demás.
Muchos momentos de verdadera crisis “artística” y algunos momentos de lucidez durante estos años. Pero lo importante es seguir mantiendo la ilusión y darnos cuenta de que poco a poco… apestamos un poco menos ;)
Ejemplos
Hace unos días comentaba que debíamos hacer más fotos para nosotros y menos para los demás. Que esto no va sólo de plasmar belleza sino también sentimientos, incluso aunque sea sólo para unos pocos.
Pues aquí van dos ejemplo. Dos fotos regulares, probablemente poco originales, ni muy bien iluminadas ni muy bien enfocadas, les falta aire por todos lados… Con toda seguridad no os dicen nada pero para mí significan bastante.

Un par de fotos que seguramente deberían estar en un cajón y no aquí ;)
La historia detrás de una foto
Últimamente, para desgracia de los que siguen esto, estoy más centrado en lo que significan las fotos para quienes las hacemos y para quienes las ven que en la técnica en sí para conseguirla. Probablemente tiene que ver con que hasta ahora lo que me interesaba era aprender técnica y hacer fotografías estéticamente bonitas y ahora me está empezando a interesar más el mensaje. El caso, es que una de las cosas que siempre me ha gustado conocer es la historia que hay detrás de cada foto, a veces porque es lo que le da valor a la foto en si, a veces porque es realmente curiosa y a veces simplemente porque aprendes algo nuevo.
Así que voy a contar la historia detrás de “This is time…”. Tranquilos, esta vez también vamos a hablar un poco de técnica ;)
Desde siempre he estado un poco obsesionado con el tiempo: es lo único que no podemos recuperar. No podemos detenerlo y por eso me gusta la idea de plasmarlo en una foto. Eso es lo que me llevó en su día a trabajar en Tic-Tac. Probablemente sea mejorable, pero es la foto de la que más orgulloso me siento porque salió tal cual estaba en mi cabeza. Y eso se consigue muy muy pocas veces. Para contar la historia de “This is time…” hay que contar la de Tic-Tac. Esa foto está tomada con 3 segundos de exposición, como bien puedes adivinar por el número de agujas del segundero ;) Los parámetros fueron f20, 3.2 segundos y 135mm. El color no es importante en esta foto, así que fuera, a blanco y negro. Esa es la base de la idea, pero lo que realmente le da el toque final es la iluminación. Yo no dispongo de focos, linternas, softboxes, ni ningún material especial para hacer fotografías de objetos, así que me apañé con lo que tenía: la luz del atardecer que entraba por la ventana. Luz apagada en el cuarto, luz lateral de la ventana de forma que reflectara en el reloj. Sin ser extremadamente complejo, es más difícil de lo que parece.
Había conseguido representar la idea de detener el tiempo o de ver como pasa. Pero hace poco me surgió una nueva: no darte cuenta del paso del tiempo, que se te vaya volando, no saber en qué momento estás. Estar confundido.
Quería mostrar un reloj que daba todos los segundos a la vez.
Y me hubiera encantado hacerlo en una sola toma, igual que el Tic-Tac. original. Así que antes de seguir, vamos con un poco de técnica para ver como se conseguiría. Para exponer una foto bien siempre hay que intentar nivelar bien la exposición de todas sus partes. Cuando entran en juego zonas con distintas exposiciones, si la cámara no es capaz de captar todo el rango de luz, nos vemos obligados a elegir qué se expondrá correctamente (podemos hacer varias exposiciones, corregir en postprocesado, … pero eso es otro tema). Con objetos en movimiento, como las agujas del reloj, tenemos que tener en cuenta que al moverse recibirán menos exposición en cada momento. Si es un movimiento continuo, probablemente dejará una estela en la fotografía. Si nos fijamos en Tic-Tac, las agujas del segundero tienen un tercio de exposición respecto de las agujas del minutero. Es sencillo: en cada posición el segundero recibió 1 segundo de exposición, mientras que el minutero recibió los 3 segundos en el mismo sitio. Las agujas tienen más luz que la esfera del reloj, porque son reflectantes. Como expuse para que las agujas saliesen bien, las agujas del segundero se ven definidas y no se difunden con el fondo. Si todo el reloj hubiera tenido la misma cantidad de luz, las agujas no se verían tan nitidas, como pasa en “This is time…”. Volvamos a esta foto: necesitaba hacer una exposición de 60 segundos sobre la esfera del reloj. Eso son 60 veces más luz sobre la esfera, el minutero y horario que sobre las agujas del segundero. Exponer la esfera bien me hace borrar el segundero (que puede ser una buena idea para otra foto, pero no para esta). Probablemente jugando con la luz reflejada, dando pequeños destellos con una linterna cada segundo, … podría haber sacado algo. Demasiado esfuerzo para algo que seguramente no saldría bien. Así que tocaba descartar la idea de una única exposición.
Una vez asumido que han de ser varias tomas, el resto es lo más fácil: 20 tomas de 3 segundos, a 135mm con la lupa macro. Se pueden probar más tomas de menos exposición, o menos tomas de más, eso va al gusto. Pasar a blanco y negro, fusionar en photoshop / gimp dando prioridad a los claros (las agujas son blancas y es lo que queremos que se fusionen de todas las fotos). Listo. No tiene la nitidez de la original, pero tampoco era el objetivo.
En realidad, no sé si he conseguido plasmar todo esto. Al menos lo he intentado.
De suposiciones
Supongamos que llevo rumiando una idea unos cuantos días.
Supongamos que he hecho un par de intentos y no he conseguido plasmarla.
Supongamos que es bastante probable que no tenga los medios para hacer esa foto de un sólo disparo.
Sigamos suponiendo… que con varias tomas y Photoshop sería mucho más sencillo.
Y sin embargo, sigo empeñado en hacer una única toma.
Supongamos que lo consigo.
¿Cuál tiene más valor? ¿La que ha costado tanto esfuerzo o la que no? Recuerda, la foto es la misma.
¿Y si no te hubiera contado esto?
Bomba nuclear
Otra galería, esta vez para darnos cuenta de lo increíblemente locos que estamos: Capturing the Atom Bomb on Film.
Como diría Asimov: Asnos estúpidos.
Humildad fotográfica
No sólo porque son fotos que nunca vamos a poder hacer, sino porque demuestran los pequeños que somos: Around the Solar System.






